La mayoría, por no decir todos, tienen algún
teléfono, sea fijo, móvil, etc. Pero que es la ley del teléfono.
¿Qué es la ley del teléfono?
Cuando tu llamas ha alguien: Puedes obtener 3
respuesta:
1. Responden tu llamada
2. Te mantiene en espera.
3. No Responden la llamada
Los que usan teléfonos o alguna vez han usado,
pueden recordar, que definitivamente esto ocurre. Por lo general siempre
deseamos que nos contesten, de lo contrario perdemos la paciencia, y mucho mas
si es urgente. Pero observe que siempre hay 3 respuestas diferentes, y nunca se
sabe con exactitud que respuesta vas ha recibir tu.
En el Señor ocurre igual. Hay tres respuestas para
tu pedido. Cuando tu pides a Dios a través de la oración, puedes ser respondido
por Dios rápidamente, como también te puede mantener en espera o simplemente no
responderte. La ley del teléfono es
igual en ambos casos, nunca te olvides de esta ley.
Aquí hay 3 elementos involucrados en esta ley: tu,
el medio de comunicación y El. Para poder entender un poco la voluntad perfecta
de Dios, uso esta comparación. Ahora nos vamos adentrar un poco mas, en estos 3
elementos.
El primer elemento que es TU, ejecuta la llamada,
siempre con ansias.- o mejor dicho siempre debes ser con ansias.- de ser respondido. Como dijimos puedes
obtener 3 respuesta.- ojo dije 3 respuestas.- quiero aclarar esto, porque
siempre pensamos que debemos obtener la primera respuesta, y eso no es así,
luego veremos porque. Si Dios responde
con la primera opción, significa que tu petición, sumando a esto el tiempo de
Dios, y su soberana voluntad están acordes, si todos estos puntos están en armonía, de seguro que Dios responderá con
la primera opción. Si Dios responde con la segunda opción, es que es una
llamada en espera, no significa que no te ha respondida, de hecho El lo está
haciendo pero de esta manera, haciendo
espera cuando sea El tiempo y soberana voluntad, puede estar cerca como también
puede estar lejos, pero sin duda en algún momento te va responder, tienes que
tener paciencia. Recuerda que es una llamada en espera. Si Dios responde con la
tercera opción, que sería como la luz roja, el paso está prohibido, es decir,
tu petición no cumple con los requisitos previos, como por ejemplo: no está de
acuerdo a la voluntad de Dios, y punto.
El segundo Elemento es la Oración, sabemos por
definición que la oración es comunicarse con Dios, una conversación
bidireccional, TU hablas y EL te responde. A diferencia del teléfono, la
oración es el medio de comunicación que Dios ha dado al hombre para dirigirse a
El. Mientras que el teléfono tienes que gastar para llamar, en la oración Dios
ha provisto de una señal y saldo infinito, si tan solamente pides en el Nombre
de Jesús, la señal y el saldo infinito se activa, y tu puedes conversar todo el
tiempo que quieras con El, en cualquier momento, en cualquier lugar. Este medio
es tan especial que se ajusta de acuerdo a la necesidad de cada persona, si el
hombre no puede hablar, puede hacerlo con el corazón. Realmente es sorprendente
tendrías que vivirlo para creerlo. Y por último este elemento de la oración se
puede usar por todos en el mismo momento, el ancho de banda es infinito,
mientras alguien lo está usando aquí otro lo hace en Japón, otro en EEUU, otro
en España, otro en África, así sucesivamente. Tú lo puedes usar hoy.
Compruébalo y veras.
El último y tercer elemento, que es el más importante, es Dios. Él es
quien decide o filtra si tu petición está en el tiempo y de acuerdo a su
voluntad. No hay petición que no sea respondido por Dios, porque para El no hay
nada imposible. Tu petición puede ser buena y hasta la mas noble, pero eso no
significa que serás respondido por la primera opción, solo Dios conoce si es
correcto. Sin duda siempre habrá momentos en que nos preguntaremos de porque
Dios no responde nuestra petición, no porque lo clamemos solamente, sino porque
pensamos que esto justo y correcto, será por una buena causa. No es fácil entender
estos principios, ni tampoco es necesario que lo entiendas, porque El Señor es
soberano de todas las cosas, y El hará su obra conforme lo plazca. El principio
de la Soberanía de Dios es importante entender, muchas veces ocurren cosas que
a nuestro juicio es injusto, incorrecto, y seguramente tal vez lo sea, pero aun
así solo debemos confiar plenamente en Dios y su perfecta voluntad, que es
buena, agradable y perfecta.
Bueno muchachos espero que esta pequeña lección sea de mucha utilidad en sus vidas espirituales, es todo por hoy, nos vemos en el próximo boletín.
Autor: De mi puño y letra.

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